Érase una vez una web… desconcertante

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Que nació hace diez años. Un día en un bar un grupo de amigos decidieron que ya que se les iba la cabeza hablando de música, y mucho, podían hacer un weblog y compartir sus idas de olla con otros de gustos similares. Sin ningún tipo de presión ni pretensión, más allá de disfrutar escuchando algo sobre lo que luego se escribe. Gracias a los conocimientos en buscadores web de uno de los miembros, el weblog recibía más visitas de las esperadas. Comenzó así a crearse una pequeña comunidad en el foro que fundaron asociado a él. Muy rápidamente el weblog dio paso a una verdadera página web de información musical, donde destacaban las noticias y las agendas de conciertos y festivales. En tres años se convirtió, sin querer, en una de las webs musicales más populares de Galicia, justo a la sombra de las más visitadas de España, fundamentalmente por las visitas atraídas por esas tres secciones. El grupo de gente que la llevaba cambió un poco, aunque buena parte de los que la iniciaron seguían en ella, manteniendo su espíritu amateur y sin ninguna presión externa, ya fuese económica o de otro tipo. Seguía siendo un hobbie al que dedicar el tiempo libre, y algo más, pero por el propio placer de hablar de música. En torno a su foro la comunidad se fortaleció y se crearon amistades y más que amistades que aún hoy perduran. La filosofía era masoquista, mantenerse en ese espíritu amateur y dar la espalda al lado comercial, la financiación sólo buscaba la supervivencia; con un puntillo antisocial, disfrutando de la música, y a veces de la compañía de los músicos, sin pretender nada más que eso. Escribir sobre un disco que lleva toda la semana golpeándote y hacerlo de la forma que más te apetezca, en verso, en prosa o en arameo. Pero siempre intentando divertirse y divertir a otros que lo leyesen. Aunque es difícil medir el éxito, el que un portal musical tan humilde consiguiese tal flujo de lectores a lo largo de los años era señal de interés, unas veces positivo y otras crítico, como debe ser.

Las circunstancias personales y laborales hicieron que las personas que llevaban el peso del portal ya no pudiesen hacerse cargo, así que, antes de dejarlo morir prefirieron cederlo. No venderlo, porque eso no encajaba en la idea que surgió años atrás cuando la crearon. Un colaborador relativamente reciente en el portal, metido en el mundillo musical, decidió crear una asociación cultural para funcionar como promotora musical, o algo así. Solicitó permiso para usar el nombre del portal, se le dio y se le cedió el mismo porque parecía la mejor solución. Incluso se continuó ayudando en la transición, aún con la falta de tiempo libre. Cuando es fundada la asociación, sorprendentemente una de esas dos personas que cedieron el portal, el firmante (ahora a mil kms de distancia), ha de asociarse como lo hace cualquier extraño. Pago vía paypal y solicitud de socio. Una vez llega el comprobante de pago, ¡ya eres el socio número diecimiloquesea! Molesta un poco, creo que se puede comprender. Ahí ya entra la beligerancia de cada uno, que en mi caso en condiciones normales es baja. Pero una cosa es no tener afán de protagonismo y otra el ninguneo. Por lo que seguí dentro de la asociación pero sin realizar ningún tipo de colaboración, desilusionado y defraudado. Pasó el tiempo, seguía visitando la web cuando podía y leyendo sobre las actividades. Hace poco tiempo me llegó un email con una propuesta de expulsión de la asociación por no haber pagado la cuota de 10 o 12 euros anuales, o algo así. Es como darle limosna a alguien, le das doscientos euros, y al día siguiente te viene otra vez y te pide cincuenta céntimos. Al parecer se votó en la asamblea la expulsión de los socios que no habían pagado, entre ellos uno de los dos fundadores activos que quedaban de la web, yo. Aunque supongo que eso no se dijo cuando se propuso la expulsión, total, un nombre más, un moroso, un cutre, un agarrao. UNO DE LOS QUE CREÓ LA WEB Y LA MANTUVO MÁS DE UN LUSTRO. Bah.

Enfada un poco. Es fácil quedar bien con la gente, y más con alguna gente. Un detallito minúsculo en el momento adecuado puede hacer feliz a alguien que hasta entonces había colaborado muy activamente en elevar el portal a lo que es, y gracias a lo cual esta asociación tiene un megáfono brutal con el que promocionar sus actividades. Ahora cuando me acuerdo de la web siento un regusto amargo, pues ya no tiene que ver con quienes la ideamos hace diez años ni aquella obsesión por permanecer en el anonimato para poder seguir divirtiéndonos escribiendo sobre música. Es otra cosa. Y quitando todas las cosas buenas que de su foro surgieron, el resto bien podía haberse quemado, vendido o arrasado. Y como me estoy notando pitos en el pecho del cabreo mejor ni sigo escribiendo más. El nombre de la web, ni necesario es.

Manual: Cómo organizar una boda en un mes

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Empecemos por el principio. Este artículo sólo es apto si te crees capaz de que el baile de tu boda lo empieces con Kamphopo. Prueba, si la respuesta es sí, sigue leyendo.

Lo primero que hay que hacer para organizar una boda en un mes es tener claro que para casarse no hace falta nada más que tener un novio o novia. Es necesario algo de ropa, mejor si no está sucia, perfecto si no está rota. Vosotros dos, un juez, un cura, los papeles y un bolígrafo son suficientes para que puedas decir que te has casado. Aunque podría ser que alguien de tu familia quisiera ir, en tal caso puedes invitar a tus padres, madres, a algún hermano o a todos los que tengas… Y que te aplaudan cuando firmes o digas las palabras que el juez cura o lo que sea te diga que repitas.

Es posible que tengas hambre. Unos bocadillos no están de más. Hay quien quiere complicarse y lleva tuppers con canapés y montaditos. Si ya lo que quieres es gastar dinero puedes llevar a tus invitados a una parrillada. Lo mejor es reservar antes y evitas que alguno quede fuera o que el sitio esté cerrado ese día. Pregunta entre tus invitados si hay algún celíaco, por si acaso. De ahí que cuantos menos invitados mejor.

Para seleccionar el menú mejor no te compliques. Clásicos como las patatas fritas, la sopa o la merluza son platos a los que nadie ha puesto ninguna pega en décadas de historia. De bebida, agua, con o sin gas, refrescos y algún vino para aquellos más exquisitos. Incluso puedes comprarlo tú en Carrefour por si encontrases alguna oferta. Los postres deben ser variados: tarta helada, hojaldre, algún pastel, macedonia y fruta como manzana, plátano o pera, en función de la estación y la disponibilidad de fruterías en la zona.

Tras la comida, si quieres bailar bailas. Llegados a este punto puedes seleccionar como hicimos Cacadetupito y Rufo la copla que escuchaste arriba o bien alguna del estilo Enter the Ninja de Die Antwoord o alguna de Kusturica/Bregovic, tal como Mesecina. Ambiente festivo y dicharachero. Tú mismo puedes poner música aprovechando la potencia de los altavoces de los smartphones actuales. En caso de que la habitación sea grande puedes pedir a algún amigo un amplificador y un tocadiscos o una radio con doble pletina para poder manejarte bien con un par de cintas al mismo tiempo.

Si la gente desea beber alcohol para hacer el rato más agradable, has de proporcionar un bebercio adecuado con bebidas como Vermouth, sidra, Tío Pepe o aguardiente del país, sea cual sea éste, suele ser bueno. A los niños les vendrán bien cigarrillos de chocolate y alguna piñata que venden en los chinos.

Una vez llegados al final del baile, lo mejor es que, en caso de que a alguien se sienta indispuesto tras semejante atracón, habilites un coche que pueda trasladar a la gente al punto de urgencias más cercano para tratar gastroenteritis, mareos o diarreas. No siempre es necesario, y tras el baile y las demostraciones de afecto, cada invitado, si los hay, puede dirigirse tranquilamente a su casa a descansar y a prepararse para ir a trabajar al día siguiente.

Esta guía demuestra que organizar una boda en menos de un mes es posible, justo y necesario. No es muy caro si solo se atiene uno al paso primero. Sólo tiene que proponérselo seriamente. Ganará en salud.