¿Te pueden poner una multa falsa alegando que vas conduciendo y hablando con el móvil en la mano?

Pues sí. Recientemente he sido denunciado por dos agentes de una patrulla de tráfico que dicen que iba hablando con el móvil en la mano mientras conducía. El hecho de que uno sepa que es mentira es probablemente lo más triste e indignante de toda la historia. Ya para qué hablar de los 3 puntos y los 200 euros (100 si no reclamas) que se llevan esas dos personas amparadas en una mentira. Ni siquiera eres presuntamente inocente, y si haces como yo, que educadamente te explicas y hasta intentas empatizar con ellos como si fueses gilipollas, lo que vas a conseguir es hacer salir la actitud prepotente de “yo le ví el móvil en la mano y punto”. Su palabra (dos en este caso) contra la mía. Ambos dicen que llevaba claramente el móvil en la mano. Repito, es mentira, ¿y ahora qué? Se lo pregunto a un conocido guardia civil, ¿cómo argumento yo esto? Su respuesta fue la que esperaba: si los dos han firmado la multa lo único que vas a conseguir es que los 100 euros con “descuento” se conviertan en 200.

Tenía ganas de llorar de rabia. Mientras preparaban la multa dentro de su vehículo y cotejaban mis datos de delincuente, yo me acordaba de mi escrupulosidad en lo legal que muchas veces probablemente hasta raye lo absurdo, lo estricto que soy con los límites de velocidad, con la distancia de seguridad, con los cinturones, con el móvil, y pensé: tiene cojones, con lo que doy por culo cuando voy conduciendo y de copiloto, y tienen que mentir para ponerme una multa y quitarme puntos. Tu palabra no sirve más que para frustrarte. Ellos te han visto llevar la mano a la cabeza, supongo, y ni se tomaron la molestia de ponerse en paralelo un rato para confirmarlo, porque insisto, era mentira. Te hace pensar que ni interés tenían en confirmarlo. Y como intentes explicar que tu coche tiene manos libres o el móvil lo tienes en lo más hondo del bolsillo con el bluetooth enlazado, sólo conseguirás que uno de ellos comience a tratarte como si fueses imbécil. Esta experiencia no sirve más que para perder parte de mi ingenuidad, la del buen ciudadano que confía su suerte a estas personas. Intentar todos los días salir a la carretera a hacerlo bien y que te pase esto es frustrante. Evidentemente después de lo que me ha dicho el conocido no voy a reclamar porque el dinero me duele como a cualquier persona, pero lo que más me fastidia es que dos personas, por el hecho de trabajar como guardias civiles, sin aportar pruebas puedan decir algo que no es verdad y condenarme o sancionarme por ello. Yo no puedo demostrar nada, pero ellos tampoco, y sobre todo dentro de mi cabeza tengo una baza: sé que mienten. ¿Cuántas personas más cada día sufrirán denuncias de este tipo? Pues nada, ahí va mi dinero, pero ser buena persona y hacer bien el trabajo no están reñidos, al contrario, es algo sano. Gracias por la lección.

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