Qué es DayZ y por qué tengo que jugar a él (Prólogo)

 

 

Está bien que antes de que nos pongamos a hablar en esta página del DayZ como auténticos enfermos, expliquemos en qué consiste semejante invento y qué puede uno esperar de él. Probablemente te pase como a nosotros y tus conocimientos sobre las fases de desarrollo de videojuegos no pasan de saber lo que es una “beta”. Gracias a Steam vivimos en “alfa”, ¿pero eso existe? ¿qué dice éste? Pues resulta que un día entramos en la tienda online de Steam y nos encontramos con varios juegos de supervivencia en mundos plagados de zombies y bichos con muy mala baba. Al entrar en la información resulta que casi todos ellos “están en alfa”. ¿Qué es esto? Pues es algo mucho más prematuro que una beta, algo así como un cigoto recién formadito. Entre todos aquellos juegos destaca DayZ, tanto por el número de gente jugando como por los comentarios positivos, las virtudes y… defectos. Porque en esto de las alfa a veces pasa como cuando vas a buscar un hotel y te fijas más en las cosas malas que puedan decir que en las buenas: si en alguno dicen que hay chinches del tamaño de una oveja sabes que no te hospedarás por mucho que te suban el equipaje y te regalen el desayuno.

De DayZ, que está ahora mismo (octubre de 2014) rondando la fase beta y la versión 0.50, se pueden esperar varias cosas buenas y unas cuantas malas. Como próximamente publicaremos una guía de supervivencia en DayZ para novatos (dícese “novato” a todo aquel que ha jugado entre 0 y 1.000 horas al juego; más de 1.000 ya recibe la categoría de “quemado”), queremos explicar en qué consiste y qué podemos esperar de este juego. En primer lugar la definición: DayZ es un juego en primera o tercera persona tipo “mundo abierto” y de “supervivencia” contra zombies y otros jugadores, exclusivamente con modo de juego “en linea”; lo de “cooperativo” o “jugador contra jugador” es algo cambiante a cada segundo y que tú decides según sople el viento.

Cosas buenas que podemos encontrarnos en DayZ:
– Ha llegado el momento. Has echado mucho pecho cuando veías películas de zombies diciendo “pues yo haría esto, pues mejor aquello”. Es hora de demostrarlo porque esto es supervivencia pura y dura. Naces con la ropa justa, una linterna y su pila. A partir de ahí búscate las castañas en Chernarus, que es el nombre de una especie de región a la ucraniana con muchos pueblos, alguna ciudad, y un puñado de zombies insoportables que intentarán destrozarte la ropa, la comida y, por último, a ti, después de haberte desangrado durante un cuarto de hora.
– Disfruta de la naturaleza, de la alternancia de las estaciones del año, de la secuencia día-noche, del nacimiento en lugares aleatorios. Aprenderás a orientarte con el sol, el viento y la brújula si la encuentras. Te sorprenderás en lo alto de una colina mirando el atardecer pensando: ¿realmente no es mejor quedarme aqui que bajar a aquella ciudad seguramente plagada de gente hambrienta como yo y con sospechosas intenciones?
– Aprende a valorar el encontrarte con un abrigo roñoso, una lata de judías o una cantimplora usada en tiempos de Maricastaña. Te puedes morir muy fácilmente como te despistes escuchando el ruido de los árboles y el cantar de los pájaros (de hambre, de sed, de frío, etc. elevado al infinito) o que te maten, y naces nuevamente con lo mínimo. Tu principal preocupación, sobre todo cuando te has pasado unos cuantos días sobreviviendo, es que no te maten y no pierdas todo lo que te ha costado tanto conseguir.
– Aprende idiomas haciendo amigos o enemigos. Es fundamental tener un micrófono y hablarle a los supervivientes que te encuentres. Es extremadamente divertido tanto adivinar sus intenciones como hacer que no adivinen las tuyas. ¿Vas a ser su amigo o vas a robarle lo que tenga? Sea lo que sea, procura guardar las distancias. ¿Inglés, español, ruso? Da igual, practica tu don de lenguas.
– Fortalece tus lazos de amistad: haz tu grupo de supervivencia. DayZ es para jugar mejor acompañado, no sólo porque puedes estar un largo rato corriendo entre pueblos sino por tu propia seguridad. Procura no jugar mucho rato solo.
– Fortalece tus nervios: no se recomienda jugar a las personas con un alto grado de ansiedad. Y no hablamos de que te den miedo los zombies. Imagínate haber recorrido bosques durante más de media hora sin ver a nadie, llegar a un pueblo de calles vacías, ponerte a rebuscar a ver si das con una lata de judías y estar muy concentrado en ello y… de repente escuchar pasos y ver una figura desplazarse por la calle silenciosamente hacia ti. Es mejor que lo experimentes tú mismo.

Cosas malas que aún nos encontramos en DayZ:
– Si lees críticas, los defensores de DayZ atacan las acusaciones de los fallos del juego en que “¡es una alfa”. Y es verdad. Cada semana el equipo de desarrollo publica un informe sobre los aspectos en los que están trabajando, pero eso no quita que te vaya a cabrear brutalmente que cuando estás dentro de una casa algún zombie te golpee sin siquiera acercarse. O algún zombie invisible (supongo que serán zombies).
– Aunque para nosotros no es un defecto, sí lo es para una importante cantidad de jugadores: no hay vehículos. Están trabajando en ellos pero aún no hay. Por nuestra parte los dejaríamos en la chatarrería. Es toda una experiencia tirarse media hora recorriendo bosques y pueblos charlando con nuestros colegas o encontrándote a algún otro superviviente en el camino. Aunque no la echaremos de menos porque dudamos mucho que abunden los vehículos o, en su caso, el combustible.
– Aún no hay un objetivo claro además de la superviviencia. Por eso hay mucha gente que se vuelve bandido y su placer es asesinar a otros, pero el hecho de sobrevivir y explorar Chernarus enganchan por sí mismos.
– Intenta liar a algún amigo o encontrar alguno en el juego. No es fácil pero tampoco imposible. La experiencia de jugar en grupo es difícil de igualar.

Si ya has decidido darle una oportunidad al juego, háznoslo saber para vernos en Berezino. ¡Las judías cocinadas corren de nuestra cuenta!

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