Manual: Cómo organizar una boda en un mes

Empecemos por el principio. Este artículo sólo es apto si te crees capaz de que el baile de tu boda lo empieces con Kamphopo. Prueba, si la respuesta es sí, sigue leyendo.

Lo primero que hay que hacer para organizar una boda en un mes es tener claro que para casarse no hace falta nada más que tener un novio o novia. Es necesario algo de ropa, mejor si no está sucia, perfecto si no está rota. Vosotros dos, un juez, un cura, los papeles y un bolígrafo son suficientes para que puedas decir que te has casado. Aunque podría ser que alguien de tu familia quisiera ir, en tal caso puedes invitar a tus padres, madres, a algún hermano o a todos los que tengas… Y que te aplaudan cuando firmes o digas las palabras que el juez cura o lo que sea te diga que repitas.

Es posible que tengas hambre. Unos bocadillos no están de más. Hay quien quiere complicarse y lleva tuppers con canapés y montaditos. Si ya lo que quieres es gastar dinero puedes llevar a tus invitados a una parrillada. Lo mejor es reservar antes y evitas que alguno quede fuera o que el sitio esté cerrado ese día. Pregunta entre tus invitados si hay algún celíaco, por si acaso. De ahí que cuantos menos invitados mejor.

Para seleccionar el menú mejor no te compliques. Clásicos como las patatas fritas, la sopa o la merluza son platos a los que nadie ha puesto ninguna pega en décadas de historia. De bebida, agua, con o sin gas, refrescos y algún vino para aquellos más exquisitos. Incluso puedes comprarlo tú en Carrefour por si encontrases alguna oferta. Los postres deben ser variados: tarta helada, hojaldre, algún pastel, macedonia y fruta como manzana, plátano o pera, en función de la estación y la disponibilidad de fruterías en la zona.

Tras la comida, si quieres bailar bailas. Llegados a este punto puedes seleccionar como hicimos Cacadetupito y Rufo la copla que escuchaste arriba o bien alguna del estilo Enter the Ninja de Die Antwoord o alguna de Kusturica/Bregovic, tal como Mesecina. Ambiente festivo y dicharachero. Tú mismo puedes poner música aprovechando la potencia de los altavoces de los smartphones actuales. En caso de que la habitación sea grande puedes pedir a algún amigo un amplificador y un tocadiscos o una radio con doble pletina para poder manejarte bien con un par de cintas al mismo tiempo.

Si la gente desea beber alcohol para hacer el rato más agradable, has de proporcionar un bebercio adecuado con bebidas como Vermouth, sidra, Tío Pepe o aguardiente del país, sea cual sea éste, suele ser bueno. A los niños les vendrán bien cigarrillos de chocolate y alguna piñata que venden en los chinos.

Una vez llegados al final del baile, lo mejor es que, en caso de que a alguien se sienta indispuesto tras semejante atracón, habilites un coche que pueda trasladar a la gente al punto de urgencias más cercano para tratar gastroenteritis, mareos o diarreas. No siempre es necesario, y tras el baile y las demostraciones de afecto, cada invitado, si los hay, puede dirigirse tranquilamente a su casa a descansar y a prepararse para ir a trabajar al día siguiente.

Esta guía demuestra que organizar una boda en menos de un mes es posible, justo y necesario. No es muy caro si solo se atiene uno al paso primero. Sólo tiene que proponérselo seriamente. Ganará en salud.

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